Londres, mi taza de té preferida

Por Javier Andrés Escobar G.

¿Nunca han soñado con tomarse un té en el palacio de Buckingham en la elegante Londres con la reina Isabel? que por cierto, ya parece embalsamada. Pues yo sí, pero siempre que me invitaban a hacerlo estaba muy ocupado y, el día que fui al Palacio, ella estaba de vacaciones en el Castillo de Balmoral. Igual el té me lo tomé.

Tomado de:http://popwatch.ew.com/2014/06/25/queen-elizabeth-iis-most-memorable-pop-culture-appearances/

Elizabeth II

Hablar de Inglaterra y de Londres sin pensar en la realeza (lo que para muchos es ridículo), es para mí como comerse un pan sin Coca Cola, una empanada sin picante o, para sonar más sofisticados, un gin sin tonic. Siempre que pienso en “la isla”, como cariñosamente le decimos algunos de los que hemos vivido allá, se me vienen a la mente grandes palacios, castillos y elegancia, todo este ideario reforzado por la larga historia real de este territorio, que llega hasta hoy con Will y Kate.

¿Por qué “la isla”? Bueno, no se necesita ser muy inteligente para comprender esto. El Reino Unido, que se compone de Escocia, Gales, Inglaterra e Irlanda del Norte, está separado del resto del continente europeo por el Canal de la Mancha. Franja de océano que ha sido testigo de infinitas guerras y encontrones entre británicos y galos. Además, hoy funciona como una barrera para que en Inglaterra todo sea diferente, encantadoramente diferente. Empecemos con el sistema eléctrico con esos extraños y gigantescos tomas de tres patas; la manejada por el lado contrario que me causó tantos sustos al cruzar las calles ¡por mirar hacia el lado equivocado! Y ni que decir de la venenosa Libra Esterlina.

Tomado de: http://lautakunnassa.blogspot.com/2012/09/miksi-meilla-ei-ole-ruokakarryja-ytlk.html

Avisos en el piso para ¡no acabar aplastado en un cruce!

Es imposible contar todo de Inglaterra en una única entrada, es por esto como diría una gran amiga, me centraré en el grandioso “país de Londres”.

De todas maneras, los alrededores de esta magnífica ciudad ofrecen aquellos paisajes bucólicos que hace siglos no cambian y, que seguramente, ustedes han visto en películas como Orgullo y Prejuicio basada en el libro de Jane Austen. Algunos de estos lugares son Cambridge, Oxford, Chester, Stratford-upon-Avon y Bath y, si son aficionados a Enrique VIII, como yo, podrán ir a Hampton Court, sólo por nombrar algunos.

No han sido pocas las veces que me he sentado a escribir sobre Londres. Siempre miro la página en blanco y se me vienen tantos buenos recuerdos que nunca sé por dónde empezar. En mi bitácora alguna vez escribí que “Londres es una palabra muy corta que no alcanza a describir la magnificencia de la ciudad que la lleva por nombre”, creo que no exageré. Pero, hago la salvedad que no soy objetivo, pues desde pequeño he estado obsesionado con esta metrópoli. Por lo tanto este, tal vez, es el intento más exitoso para escribir algo sobre ella pero que seguro siempre tendrá algo que añadírsele.

Cuando estábamos niños todos tuvimos esa película que no parábamos de ver ¿Se acuerdan de la suya? Pues la mía era los 101 Dálmatas, la repetía mañana, día, tarde y noche. Desde allí, muy seguramente, surgió mi obsesión por esta urbe y su icónico Big Ben, que ahora se llama Elizabeth Tower, que era el reloj del parlamento que daba los campanazos a media noche cuando todos los perros londineses avisaban que los hijos de Pongo y Perdita habían sido secuestrados.

Por: Javier Andrés Escobar G.

Elizabeth Tower, más conocido como Big ben

Inglaterra se convirtió en mi segunda patria, pues es allí donde más tiempo he vivido fuera de Colombia. Siempre recuerdo con nostalgia y alegría mis días británicos, claro que como en todo siempre hubo altos y bajos. Mi cuerpo acostumbrado al clima tropical, se resintió ante las míseras temperaturas durante el largo invierno y primavera (¡y eso que no es Canadá!), que para efectos de practicidad no se le debería cambiar el rótulo. Esto no lo puede describir mejor Gabriel García Márquez en El general en su laberinto en un diálogo entre Simón Bolívar y su compañero de travesía en los últimos meses de vida, el coronel Belford Hinton Wilson:

“¿Cómo estará Londres?”

El coronel Wilson miró el sol, casi en el centro de la tierra y dijo:

“Mal, general”

Él no se sorprendió, sino que volvió a preguntar con la misma voz:

“¿Y eso por qué?”

“Porque allá son las seis de la tarde, que es la peor hora de Londres”, dijo Wilson. “Además, debe estar cayendo una lluvia sucia y muerta, como agua de sapos, porque la primavera es nuestra estación siniestra”’ (García, 2012; 64).

Diálogo con el que estoy totalmente de acuerdo, pues después de todo un invierno cuando ya se empezaba a sentir de nuevo el buen clima, esa primavera, la que Wilson rotula como siniestra trajo de nuevo ¡la nieve! lo que me hizo finalmente replantear mi estadía y regresarme a ‘mi tierra’, eso sí sin perder ese amor por el que siempre consideraré como mi segundo hogar.

¡Ah! y además tengo que agradecer a ese invierno extendido que fue la primavera que me dejó conocer la verdadera ‘flema inglesa’ ¡pues todo el tiempo tuve gripa!

Es claro que Londres es una de las ciudades más visitadas del mundo y que todos ya tienen una idea básica de lo que deben ver. Pero siendo local en Londres uno encuentra a esa ciudad que no todos alcanzan a descubrir por la rapidez de las excursiones o por simple desconocimiento. Así que no hablaré mucho de los musts como la Abadía de Westminster, Oxford Street, Regent Street, Trafalgar Square, Picadilly Circus, Harrods, London Eye al lado del Río Támesis, St. Paul’s Cathedral, Tower of London, Tate Modern, British Museum o Leicester Square. Trataré los sitios que fueron Londres para mí, los que siempre recordaré y que hicieron de mi experiencia en la ciudad algo inigualable, y que espero que cuando ustedes vayan, primero todavía existan y segundo alcancen a conocer en sus apretadas agendas de viaje.

Por: Javier Andrés Escobar G.

El río Támesis y el London Eye de fondo

No es un Top 10, porque cada uno tiene su encanto y son muy diferentes, pero si los pueden visitar, cada quien determinará cuál es mejor según sus propios gustos.

Algo que siempre me atrapará de Londres, es que a pesar de ser una gran ciudad tiene muchas zonas verdes que los dejarán desconectar de su ruido y descansar de los grandes buses rojos de dos pisos, de los que inclusive los buses antiguos aún hoy transitan por algunas rutas, y del bullicio de las miles de personas que se encontrarán en las calles. El más grande pulmón de la ciudad, justo en su corazón, es el Hyde Park.

Este parque se divide en varios parques pero en él podrán encontrar toda la paz y la tranquilidad que desearían después de un largo día de compras en el verano. Una de las esquinas más famosas de este parque es la que se encuentra en la encrucijada que forman Park Lane, donde quedan parte de los hoteles lujosos de la ciudad, y Oxford Street (la calle de las compras) o como le pusimos de cariño por su concurrencia ‘la Caracas’.

En el verano este es el lugar ideal para sentarse en el césped o descansar en una de las coloridas sillas playeras que alquilan para tomar el sol bajo los miles de árboles. Allí podrán pasar un rato con sus paquetes llenos de compras o podrán relajarse leyendo un libro. Si los cogió el invierno en Londres, no se preocupen, esta esquina es aún más bonita en esta temporada pues es allí donde generalmente arman Winter Wonderland, que es la típica ciudad de hierro con música y un ambiente navideño ¡de película!

Tomado de:http://crisgonzalez1988.blogspot.com

Sillas playeras en Hyde Park

Por otro lado, si usted no es mucho de parques y fue a Londres a sentirse sofisticado y elegante, pues solamente tiene que cruzar Park Lane y tomarse el afternoon tea en el Dorchester Hotel, que desde su imponente fachada llena de ventanas adornadas con toldos encima de ellas y Masseratis, BMW’s, limosinas y otros carros parqueados en su puerta, ofrece una experiencia llena de lujos. Ni qué decir al entrar, el salón principal lo recibe a uno lleno de columnas de mármol, inmensas lámparas de techo y suntuosos arreglos florales, que los hará sentir parte de la realeza… si van les aseguro que no se arrepentirán.

Por: Javier Andrés Escobar G.

Fachada del The Dorchester

Por: Javier Andrés Escobar G.

Interior del Dorchester

Por: Javier Andrés Escobar G.

Afternoon Tea

Pero si quiere seguir el paseo por el parque, otro de los spots que deberán visitar será el Serpentine. Allí está el Serpentine Bar and Kitchen que es ¡fantástico! Para que durante el verano se tomen una pint of beer y disfruten del espectáculo de paisaje con los cisnes y las personas montando en sus botes.

Por: Javier Andrés Escobar G.

Serpentine, Hyde Park

En mis mañanas de verano siempre me levantaba con calor y tiraba mis cobijas lo más lejos posible y en algunas de ellas me iba a trotar al grandioso Hampstead Heath, el parque que por suerte quedaba cerca de Kings Gardens, mi hogar londinense. Es uno de los parques más lindos, sus grandes lagos, sus amplias praderas y su estilo agreste lo hacen único en la ciudad. En este parque podrán encontrar desde el pato mandarín hasta “lagos nudistas” por si alguno se anima al ¡exhibicionismo!

Por: Javier Andrés Escobar G.

Hampstead Heath

Por: Javier Andrés Escobar G.

Pato mandarín

En algún punto este parque conecta con Primrose Hill desde donde podrán ver una vista bastante linda de Londres, aparte podrán bajar al barrio lleno de casas con la típica arquitectura londinense, estrechas con muchas ventanas, y se encontrarán varias librerías y cafés de ensueño. Si buscan librerías especiales les recomiendo ir a Daunt Books en Marylebone High Street, esta espectacular librería tiene un local bastante antiguo lleno de estanterías en roble que los transportará en el tiempo ¡maravilloso!

Volviendo a Primrose Hill, en este punto también estarán cerca de Regent’s Park, que es famoso por ser casa del London Zoo, que si tienen tiempo vale la pena visitar por sus hermosas jirafas y el okapi, un animal del Congo que parece un cruce entre cebra y jirafa, que para mí como no he ido a África como mi amiga Mariana, me dejó bastante sorprendido. Creo que me quedé parado frente a él por lo menos durante 20 minutos ¡ja, ja, ja!

Tomado de:http://brookfieldzoo.org/CZS/getattachment/f8daf91a-50a6-4a2e-968f-5e8b9deb93cc/Okapi.aspx

Okapi, especie del Congo

Otros parques que deben visitar son los de St. James’s Park y Green Park que son los jardines aledaños al Palacio de Buckingham y que también son bastante lindos. En la mitad de ellos se encuentra la vía que une a Trafalgar Square con el palacio, llamada The Mall, vías y parques que probablemente pasarán, tal vez corriendo, para ir a ver el cambio de guardia en el palacio. Eso sí cuídense de los gansos y patos del parque pues son bastante confianzudos y lo rodearán para quitarle su comida.

Por: Javier Andrés Escobar G.

The Mall, vía que conecta Trafalgar Square con el Buckingham Palace

Por: Javier Andrés Escobar G.

St. James Park

Para finalizar mi lista de parques, que no es ni la mitad de los que hay, no se pueden ir de Londres sin visitar Holland Park y su jardín japonés: Kyoto Garden.

Tomado de Google Images

Kyoto Garden, Holland Park

Estando en este último parque estarán bastante cerca del centro comercial Westfield de Shepherd’s Bush, que para los aficionados a las compras podrá ser un lugar interesante, tal vez muy interesante. Allí podrán probar también las famosas Ben’s Cookies que fueron y serán por siempre la peor amenaza para mi dieta ¡inigualables! ¿Pero quién se puede resistir a una galleta de chocolate derretido por dentro? ¡Nadie! Puntos de venta de estas galletas también hay en South Kensington, Carnaby Street (otra calle espectacular), Covent Garden y Oxford Street. Las tenía bien fichadas ¿o no?

Si quieren probarlas en otro sitio, mi recomendado sería Covent Garden. En este lugar, que en algún momento de su historia fue un mercado de vegetales, hoy confluyen la cultura, la moda, el arte y el bullicio. Allí encontrarán restaurantes, mercados, tiendas de todo tipo, teatros, música y, obviamente, Ben’s Cookies ¡ja, ja, ja!

En la plazoleta siempre habrá teatreros haciendo sus shows y este lugar siempre es alegre y colorido, especialmente en navidad, es uno de mis lugares recomendados por su gigantesco árbol iluminado. Si quieren ir a alguna obra de teatro cerca de Covent, la obra que siempre recomendaré será el Rey León (la misma de Nueva York).

Además, cerca de Covent Garden, hay una callecita llamada Neal’s Yard, que parece sacada de un cuento llena de restaurantes y cafés para que hagan una parada estratégica.

Por: Javier Andrés Escobar G.

Neal’s Yard

Ya entrados en el mundo de los mercados, en Londres hay hasta para tirar al techo y ¡lo mejor! Todos son buenos. Cerca de mi casa siempre había un farmer’s market, como mercado campesino, donde mi housemate Adri y yo podíamos conseguir los panes artesanales más ricos del mundo y ni qué decir de los quesos y las verduras frescas. Probablemente todos son igual de buenos. Pero, especialmente, no se pueden perder cinco mercados que recomiendo a continuación: Portobello, Borough, Brick Lane, Camden Town y Flower Market.

El Portobello Market, queda en el área de Notting Hill que es una de las más concurridas por los turistas por su típica y colorida arquitectura en donde se mezclan los estilos georgiano, victoriano y eduardiano (como en toda la ciudad). Además, cada año en agosto se celebra el Carnaval de Notting Hill en donde las comunidades afro-caribeñas celebran sus culturas y llenan las calles de alegría y sabor.

El mercado, que se especializa en la venta de antigüedades, queda exactamente en Portobello Road y está abierto todos los días, pero el mejor día para ir es el sábado, pues todos los vendedores arman sus tiendas sobre la vía y exhiben un sinfín de curiosidades como vajillas de plata, cámaras antiquísimas, avisos de publicidad antiguos, sets para tomar el té, entre muchos otros objetos, en los que se podrán sumergir durante horas y horas.

Tomado de:http://leftblink.wordpress.com/2014/01/28/street-markets-in-london-portobello-road-camden-lock/

Portobello Market

Cuando ya salgan del mercado, si están cansados y se quieren sentar un rato, no duden en ir al Churchill Arms Pub construido en el siglo XVIII. Al entrar sentirán el ambiente enrarecido y oscuro con olor a cebada tan típico de estos lugares, pero después tendrán que detallar toda la decoración alusiva a Winston Churchill y a la II Guerra Mundial.

Por: Javier Andrés Escobar G.

Churchill Arms Pub

Como ya saben o han oído, los ingleses tienen su cultura muy aferrada a la cerveza y un gran número la consume diariamente en estos bares llamados pubs. El Churchill Arms queda en una esquina de Kensington y es imponente debido a que está recubierto con un gran jardín que lo hace ver muy colorido ¡parece una postal! Si tienen hambre pueden comerse unos ricos spring rolls en el restaurante tailandés que encontrarán dentro del pub, eso sí, no esperen que los atiendan con amabilidad, pues estas señoras son famosas por su altanería. Tanto así que, un día que fuimos, por pedir que nos atendieran bien y que fueran amables ¡casi nos echan a escobazos!

El segundo de los mercados, el Borough Market, lo abren especialmente los viernes y está ubicado en el área de London Bridge. Allí podrán encontrar, entre muchas delicias, los pies o pasteles de carne, de cerdo y de verduras que son tan británicos… ¡Yo los odio! Los compraba y me comía solo la parte crujiente, que puedo asegurar es muy buena. Pero para los que les gustan este tipo de manjares, este es el mejor lugar para comerlos.

Tomado de:http://www.eatstoats.com/wordpress/wp-content/uploads/2014/01/borough-market.jpg

Borough Market

Los panes son una delicia, el sánduche de pato es ¡increíble! la torta de zanahoria ¡ni hablar! Eso sí no se gasten su plata en la paella que venden a la entrada, la verdad no es la mejor.

Pasando al tercer mercado, el de Brick Lane, los domingos son el mejor día para ir. Las bodegas se convierten en grandes salones llenos de ventas de ropa y diferentes accesorios y, en las calles durante el verano, se llevan a cabo eventos y asados al aire libre. De todas maneras este barrio siempre, sea de día o sea de noche, es recomendado para visitarlo pues es allí donde quedan los mejores restaurantes indios y, mi recomendado es Aladin ¡buenísimo! Y en general el ambiente de toda la zona es muy chévere debido a que hoy en día se está convirtiendo en una de las zonas trendy de la ciudad.

Tomada de:http://thewelltravelledpostcard.files.wordpress.com/2013/08/img_0062.jpg

Brick Lane

Bueno creo que de Camden Town, para bien o para mal, muchos han oído hablar. Para mí tiene de lo uno y de lo otro. En cuanto a lo que venden, allí encontrarán un sinnúmero de objetos bastante particulares, pues es el barrio de los punks, y allá ¡los verá! Con sus exóticos peinados y pintas. Además, encontrarán de todo para comprar incluyendo ropa, accesorios, joyas, antigüedades, libros y comida… esta última es la parte de la que menos gusto de este mercado, en mi opinión la comida es ¡horrible! Pero siempre hay un Byron-Proper Hamburgers, que les solucionará el paseo, para mí son de las mejores hamburguesas de Londres junto con las de Burger & Lobster, y ni hablar de la langosta, muy buena, bonita y a buen precio (pensando en Libras).

Tomado de:http://static.turistipercaso.it/image/c/camden-town/camden-town_mjwx4.T0.jpg

Camden Town

Por último, en esta mini lista de mercados se encuentra el no tan conocido Flower Market que aparece los domingos en Columbia Road para deleitar a propios y turistas con un colorido y ambiente maravillosos. En esta estrecha y concurrida calle verán hortensias, palmas, margaritas, dalias y muchas otras variedades de plantas que los dejarán boquiabiertos, sumado a los vendedores gritando sus ofertas y la música de la banda de turno en el fondo ¡No pueden dejar de vivir esta experiencia!

Por: Javier Andrés Escobar G.

Músicos en Columbia Road

Por: Javier Andrés Escobar G.

Vendedora en el Flower Market

Por: Javier Andrés Escobar G.

Hombre ofreciendo sus flores

Por: Javier Andrés Escobar G.

Flower Market

Aparte del invierno-primavera, el clima en Londres no es como lo pintan. Es cierto que llueve a menudo, inclusive en verano, pero son lluvias cortas y livianas que no dañan ningún plan y que con tan solo una sombrilla se puede solucionar. Si no saben dónde conseguir una, deben ir a James Smith & Sons un lugar que desde 1830 vende los mejores paraguas para soportar las lloviznas que con frecuencia caen sobre Londres.

Si en los mercados que les nombré no encontraron los regalos que querían y tienen un presupuesto más alto les recomiendo cerca de Picadilly Circus los pasajes comerciales con hermosas tiendas finamente decoradas y con vitrinas de vidrio y madera llamados arcades, donde los royals hacían sus compras y que aún hoy conservan su elegancia y estatus, dos de estos son Burlington Arcade y The Princess Arcade. Eso sí, ojo con comprarse un sombrero aguadeño (Panama hat) por 400 libras o más ¡ja, ja, ja! También están Bond Street y New Bond Street donde encontrarán las mejores tiendas de Burberry, Louis Vuitton, Ralph Lauren, Cartier…

Otro lugar que deben buscar en Oxford Street, ya sea para comer algo o para seguir su shopping spree, es St. Christopher’s Place, que hará a los aficionados a Harry Potter sentirse maravillados, pues será como entrar al Diagon Alley ¡igual de escondido!

Si por el contrario, quieren comprar algo más British podrán ir a Fortnum & Mason, que en mi opinión es uno de los lugares más tradicionales en lo relacionado a la cultura del té. Si pueden pásense en alguna hora en punto para que vean funcionar el hermoso reloj en las afueras del almacén, que con su arquitectura y sus vitrinas decoradas con temáticas específicas lo convierten en un lugar mágico.

Por: Javier Andrés Escobar G.

Fortnum & Mason

Y para terminar con broche de oro y despedirse de Londres, literalmente ‘por lo alto’, pueden ir a tomarse una copa de champaña en el último piso del Gherkin, el famoso edificio en forma de pepino que les ofrecerá una vista que se quedará para siempre en sus memorias.

Por: Javier Andrés Escobar G.

Personajes en las calles de Londres

Y creo que aquí pararé, si no me quedaría escribiendo un tratado acerca de las maravillas que se pueden encontrar en Londinium, tal y como la nombraron los romanos hace varios siglos. Igual con sólo pisar esta urbe y perderse en sus calles ya tendrán experiencias qué contar, pues una de las características más encantadoras (y problemáticas para el gobierno) es su multiculturalidad.

Por: Javier Andrés Escobar G.

Calles de Londres

En las calles día a día se podrán encontrar con miles de escenas de película. Podrán ver a las africanas en sus atuendos típicos, al igual que a los musulmanes en sus vestidos característicos y su lujosa forma de vida o ¿por qué no? a un asiático de sombrero, bermudas y cadenas de oro y un sinfín de personajes que dejan entrever a esta ciudad que nunca pasará de moda y, que se mueve con tanta rapidez que tal vez al momento de terminar esta entrada ya debe haber nuevos y mejores sitios qué conocer, pero la ciudad que les traté de mostrar, mi Londres, siempre tendrá la misma esencia de ser la verdadera “ciudad de todos”.

¡Hasta siempre Londres! ¡Hasta siempre Inglaterra!

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