Yo también tuve 20 años…

Consejo número uno: ¡Ni se les ocurra practicar snowboarding si nunca en su vida lo han hecho! Terminarán dando un salto triple mortal de cabeza como el que di yo. Nieve y cuerpo se convirtieron en una sola masa. Cuando me di cuenta que estaba vivo, me paré y seguí intentándolo pero ni me pregunten cómo amanecí al otro día ¡Jajaja! Me lo advirtieron, lo sé. Pero mi vanidad, terquedad y deseo pudieron más que aceptar mi incapacidad hacia los deportes y más hacia uno tan complejo como este.

Por Javier Andrés Escobar G.

El carnero símbolo de las montañas de Verbier

¿Cómo terminé en un snowboard? Fácil, Adriana, mi flatmate en Londres, y su familia me invitaron a pasar con ellos navidad, y algo mucho más importante, ¡Mi cumpleaños 24! en Verbier, Suiza. Siempre había crecido familiarizado con este país; mi abuela, una de las personas más importantes en mi vida, vivía obsesionada con él. Cuando íbamos a algún lado y veía un paisaje agradable decía: “parece un paisaje suizo”. Pero, mi abuela Nelly nunca fue y por eso, tal vez, yo nunca había incluido en mis planes de viaje este destino, pues tenía un significado de tristeza para mí.

Cuando pisé Suiza el choque emocional fue fuerte. Tan pronto empecé a ver los paisajes las lágrimas empezaron a escurrirse, pero en ese momento entendí que yo no estaba allí para sufrir; la vida, el destino, el universo, Dios o mi abuela me habían puesto ese viaje en el camino y lo tenía que disfrutar al máximo.

Ginebra fue mi primera parada. No se vayan a confundir, no estaba en la homónima ciudad valluna en Colombia, pues bien lejos que sí se encuentra ‘la suiza’ de servir sancocho de gallina en sus restaurantes y de celebrar el Festival del Mono Nuñez. Sin demeritar la anterior, la Ginebra europea es una ciudad de lujo y de bancos. Entre la Rue de la Confederation y la Rue de la Corraterie una persona se podría gastar toda su fortuna yéndose de shopping a Rolex, Hublot o Cartier. Además de muchas otras tiendas donde venden relojes de las mejores marcas ¡Qué tortura cuando uno es aficionado a ellos!

Lago Léman o lago Ginebra, Ginebra, Suiza

Lago Léman o lago Ginebra, Ginebra, Suiza

Pero Ginebra no es solo shopping. Esta ciudad es la cuna de nacimiento de una de las instituciones más importantes a nivel mundial: el Comité Internacional de la Cruz Roja. Jean Henri Dunant, nacido en esta ciudad y Premio Nobel de Paz en 1901, hizo parte de su fundación en los sesentas del Siglo XIX. Además, esta urbe es sede de muchas Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s).

Por el lado de los bancos, hay más de ¡130 bancos! En una ciudad que no sobrepasa los 400 mil habitantes ¿No se les hace raro? ¡Obvio! Hay que recordar que Suiza es un paraíso fiscal, y que allí se encuentran todo tipo de fortunas. Y me contaron que esto es pálido al lado de la cantidad de bancos que se ven en Zúrich…

Buscando un cajero automático, por equivocación, entré a la recepción de PNB Paribas. Al pasar una puerta giratoria llegué a una recepción completamente blanca. En el mostrador, atendiendo, estaba un asesor con cara de agente secreto muy elegante con su vestido de paño, camisa blanca y corbata negra  ¡Sentí que me faltaba algo! Mis gafas oscuras y mi maletín en piel de lagarto con un millón de dólares para poder haber cruzado la hermética puerta que separaba la recepción del resto del banco ¡Jajaja!

Seguí caminando la ciudad hasta llegar al Parc de la Grange de donde se puede ver un paisaje como “pintado al óleo” como diría mi abuela. El lago Lemán o lago Ginebra con los Alpes de fondo no podrían dar para menos.

Cuando salgan del parque piérdanse en la ciudad para que se encuentren con las calles de Ginebra que están llenas de sorpresas. Se encontrarán tiendas de chocolates, quesos, panaderías, anticuarios, librerías etcétera, etcétera.

Los mejores relojes suizos

Los mejores relojes suizos

La arquitectura es muy variada, incluye edificios tipo chalet que combinan piedra y madera en sus fachadas y otras construcciones, bastante contemporáneas, que en general hacen de la ciudad una muy pintoresca.

A la hora de comer si van con poco presupuesto es claro que pueden encontrar al imbatible McDonald’s, pero si se quieren dar un buen gusto el restaurante Lacustre al lado del lago y sus cisnes ¡Es perfecto! Yo pedí un saumon au prosecco avec risotto au noir de sèches. Para los que no saben francés ¡losers! es salmón al proseco con risotto negro de sepia. Claramente, en la carta no había sancocho y yo tampoco sé francés ¡Jajaja!

Hay otra manera de recorrer Ginebra, para los perezosos especialmente, está el tour en trencito que lo pasea a uno por todo lo turístico de Ginebra en 35 minutos. Pasa, principalmente, por el monumento a la Reforma Protestante impulsada por Calvino, por la Catedral de San Pedro, entre otros lugares.

La segunda parada en la parte francesa de Suiza fue Montreux. Como dato curioso en este país predominan cuatro idiomas y está dividido en tres partes principales. Los idiomas son: alemán, francés, italiano y romanche. Las partes son los tres primeros idiomas.

Vista de los Alpes desde Montreux, Suiza

Vista de los Alpes desde Montreux, Suiza

Eso es como la torre de babel, todo el mundo habla de todo y hace lo que se le da la gana. Uno de los días en Montreux estuvimos en un bar por la noche y adentro había ¡perros y niños! ¿Muy civilizados? ¿Será?

Uno Montreux se lo recorre en 5 minutos, solo hay que caminar por la orilla del lago Lemán y se acabó. Pero esta ciudad o ville es conocida principalmente por tres cosas. La primera es la estatua de Freddy Mercury el vocalista de Queen. El busto lo erigieron porque esta celebridad pasaba mucho tiempo en la ciudad e inclusive tenía una casa allí. Si están perdidos es el que cantaba “weee are the champions….”.

Freddy Mercury vocalista de Queen

Freddy Mercury vocalista de Queen

La segunda es el Château Chillon un castillo medieval ¡increíble! con unos paisajes como “de postal”, sí, sí también como diría la vieja Nelly.

Château Chillon, Montreux

Château Chillon, Montreux

El tercero es el Festival de Jazz que generalmente se realiza en el verano. Montreux es una ciudad muy bonita y fácil de recorrer y caminar, es casi imposible que se pierdan. En muchas calles se encontrarán con fuentes de agua de las que se puede tomar con tranquilidad pues es el agua más pura del mundo, solo cruzando el lago se encuentra la ciudad de Evian donde se encuentra la fábrica de la famosa agua. Así que de sed no morirán. Yo creo que de hambre tampoco hay muchos restaurantes muy buenos y si quieren vivir la verdadera experiencia suiza y comerse un muy buen fondue les recomiendo que vayan al restaurante Le Museum. Ricardo “el suizo” y Ariane, nuestros excelentes anfitriones, nos llevaron y todos quedamos felices.

Fondue

Fondue

Fondue de Chocolate

Fondue de chocolate

Después de más o menos dos horas y varios cambios de trenes llegamos a Le Châble en el Saint Bernard Express. Ahí ya solo nos faltaba un paso o mejor un recorrido de 20 minutos en bus para llegar a nuestro lugar de vacaciones: Verbier.

En invierno Verbier parece una villa de navidad. Todas las calles son llenas de nieve con construcciones tipo chalet, pinos y en la noche cielos despejados con estrellas brillando ¡Ah! Y lo más importante ¡está rodeado por los Alpes Suizos!

Verbier, Suiza.

Verbier, Suiza.

Verbier

Verbier

Verbier de entrada huele a esquí y deportes relacionados con la nieve. Hay muchas tiendas que alquilan todo el equipo para esquiar o para practicar snowboarding. Pero ¡ojo! Es mejor que lleven sus pantalones, su chaqueta, sus guantes y demás. Sino, les tocará comprarlos en alguna de las tiendas de la ville, que precisamente baratas no son. Lonely Planet describe a Verbier como un lugar estratosféricamente caro, y en parte es cierto. Es uno de los lugares preferidos de la realeza europea y los famosos del mundo para practicar estos deportes, es por eso que en cada esquina se pueden encontrar tiendas de diseñadores y marcas reconocidas.

Teleférico o góndola para transportarse de pista a pista

Teleférico o góndola para transportarse de pista a pista

Para que puedan utilizar las montañas para esquiar deben comprar un pasaporte en 4 Vallées (4vallees.com) que por 7 días cuesta 342 francos suizos. Esto incluye entrada a todas las pistas y acceso a todos los teleféricos, incluido el que lo lleva a uno a Mont-Fort uno de los picos de los Alpes. Así no vayan a esquiar este es un lugar donde se deben ir a tomar LA foto. Este pico se encuentra a 3330 metros sobre el nivel del mar. Cuando estén en él se podrán calentar con un chocolate caliente o con una Toblerone en el iglú que construyeron arriba para guarecerse de los -10 agradables grados que hay que soportar mientras posan para la foto familiar del paseo.

Mont-Fort pico de 3330 msnm en Los Alpes suizos

Mont-Fort pico de 3330 msnm en Los Alpes suizos

Igloo en Mont-Fort

Iglú en Mont-Fort

Como ya saben yo alquilé todo el andamiaje para practicar snowboarding y fracasé. Primer error, en mi vida me había trepado en una tabla de esas. Segundo error, me tiré por una pista marcada con línea roja (hay líneas azules que son las fáciles, las rojas, las negras que son las difíciles y las verdes que son para los duros-reduros en ese business) es decir para personas con un nivel intermedio. Tercer y último error, sin haberme montado en una tabla y sin ser nivel intermedio me lancé al vacío. Bajé derrotado y desajustado de la montaña. Así como cuando a un carro viejo le suena hasta la pintura, a mí me dolía hasta el último pelo de mi remolino en la cabeza. Aún así lo volvería a hacer ¡fue una experiencia maravillosa!

Snowboarding

Snowboarding

Cuando bajé el primer día de la montaña me fui directo a la tienda a cambiar todo mi equipo de snowboarding por todo los instrumentos de esquí. Pero esta vez me fui por lo seguro, separé clases de principiante y me fui con Tes mi profesora inglesa para la pista donde aprenden a esquiar los niños ¡Jajaja! Bueno y estas clases dieron sus frutos, ya me sé parar en los esquís, ya puedo bajar una falda (montaña) moderada y sé frenar… aunque no lo crean saber frenar salva vidas y salva cabezas de otros.

Aprendiendo a esquiar

Aprendiendo a esquiar

Si no quisieron esquiar porque les dio miedo o simplemente les dio pereza, les tengo otro plan. Se pueden ir a tirar en parapente desde la primera estación de las góndolas (teleférico), es decir, en Les Ruinettes. De ahí podrán ver unos paisajes de los Alpes que nunca se les olvidarán, es claro que mi abuela no se hubiera tirado de la montaña en parapente jamás, aunque Mike, mi instructor de parapente, ha volado con niños desde los 3 años hasta con personas de 90 años.

Parapente en Verbier

Parapente en Verbier

Cuando bajen cansados de la montaña hay muchos sitios buenos para comer y descansar en Verbier. Si definitivamente están mamados se pueden ir a su cabaña que probablemente será muy confortable. Si no pueden dar un paso de todos los golpes que se dieron se pueden ir en bus hasta la cabaña, es gratis.

Cabañas en Verbier

Cabañas en Verbier

Interior de una cabaña en Verbier

Interior de una cabaña en Verbier

Si quieren invertir en un paseo inolvidable Verbier es la respuesta. Mi viaje fue memorable y mi cumpleaños también, eso gracias a los Prieto Diazgranados que no me abandonaron en Londres. Además, con estos 24 años encima y en Suiza pude recordar y cantar la canción preferida de mi abuela… “yo también tuve 20 años…” pues los míos ya pasaron y no volvieron.

Si aún tienen tiempo en Suiza pueden recorrer muchas ciudades, pues la “Confederación Helvética” es bastante pequeña. Yo alcancé a ir a Berna la capital. Berna se recorre en 2 horas pues la ciudad turística está encerrada en un meandro del río Aar. La capital Suiza es la ciudad de las fuentes y de los osos y los paisajes son ¡increíbles!

Berna con el río Aar

Berna con el río Aar

Berna, Suiza

Berna, Suiza

En todo caso, a Suiza vayan con el bolsillo lleno y entre más lleno mejor, depronto se les enreda en sus compras un reloj Breitling o un Baume and Mercier. Pero en el plan más austero vendrán con grandes riquezas como las experiencias que vivirán y los paisajes que quedarán en su memoria, esos mismos paisajes con los que todos los días soñaba mi abuela.

Paisaje en los Alpes suizos

Paisaje en los Alpes suizos

¿Quieren saber más sobre Verbier?

En http://www.myverbier.com podrán encontrar precios y planes más a fondo.

4 pensamientos en “Yo también tuve 20 años…

  1. Javi: Definitivamente leerlo es una delicia y lo traslada a uno a esos lugares maravillosos que usted con exquisita precisión describe e ilustra. Gracias por hacernos partícipes de esa maravillosa experiencia.

  2. Javi una delicia tu relato sobre Suiza y muy bonitas las referencias sobre Nelly… me conmovieron mucho y la recordé con cariño y nostalgia…
    Esperamos ansiosos la crónica sobre Estambul

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